Clientes · CRM
Tus clientes dejan de ser un número guardado.
Cada cliente tiene su ficha: qué se hizo, cuándo vino, con quién se atiende y qué anotó tu equipo. Traes tu lista desde Excel el primer día y sigues desde ahí.

Cuando la lista de clientes vive en el teléfono
El historial lo tiene quien atendió. La preferencia se la sabe uno solo del equipo. Y el día que esa persona no está, el cliente vuelve a empezar de cero.
El contacto está, el historial no
Tienes su número, pero no sabes qué se hizo la última vez ni con quién.
Lo que sabe uno no lo sabe el equipo
La alergia, el color exacto, el corte que no le gustó: vive en la cabeza de alguien.
No sabes a quién estás perdiendo
Nadie nota que un habitual dejó de venir hace tres meses.
Toda la historia del cliente, en una pantalla
Abres la ficha antes de atender y ya sabes con quién estás hablando.
Historial de citas
Cada cita del cliente: qué servicio, con quién, cuándo y cómo terminó (atendida, cancelada, no asistió).
Última visita y próxima cita
De un vistazo sabes cuándo vino por última vez y si ya tiene algo agendado.
Notas internas del equipo
La preferencia, la alergia, el detalle que hay que recordar. Solo las ve tu equipo: el cliente no.
Cuánto vale ese cliente
Total gastado, ticket promedio, pagos registrados y citas atendidas que todavía quedaron sin cobrar.
Sellos y planes
Sus sellos de fidelización y las membresías o planes que tenga activos, en la misma ficha.
Contacto a un clic
Teléfono, email y cumpleaños. Le escribes por WhatsApp desde su ficha, sin buscar el número.
Lo que el equipo sabe, escrito donde todos lo ven
Cada ficha tiene notas internas. Quien atiende escribe lo que hay que recordar y el resto del equipo lo lee la próxima vez, aunque le toque a otra persona.
- Las notas son solo para tu equipo: el cliente nunca las ve
- Quedan con la fecha y quién las escribió
- Tú eliges cuáles puede tener en cuenta Lucía al conversar por WhatsApp
Y la ficha te da el contexto que la memoria no
Junto a las notas, la ficha muestra el historial de citas, la última visita, la próxima cita agendada, lo que gastó y sus sellos de fidelización. No hay que preguntarle al cliente lo que el sistema ya sabe.
Traes tu lista completa, no empiezas de cero
Un asistente de cuatro pasos que lee tu CSV o tu Excel, entiende tus columnas y te muestra qué va a pasar antes de tocar nada.
Subes el archivo
CSV o Excel (.xlsx). Si vienes de Google Sheets, lo descargas como CSV. También puedes bajar una plantilla lista para llenar.
Mapeas las columnas
Citook reconoce solo los encabezados típicos (nombre, apellido, teléfono, email, cédula, cumpleaños) y tú corriges lo que haga falta.
Revisas antes de importar
Ves cuántas filas están bien, cuáles tienen error y cuáles están repetidas dentro del mismo archivo. Nada entra a ciegas.
Importas
Al terminar ves cuántos clientes se crearon y cuántos ya existían. Si algo falló, te descargas la lista de errores por fila.

El mismo cliente, una sola ficha
Si un cliente de tu archivo ya existe en Citook —mismo teléfono, mismo email o misma cédula—, no se crea otro: se reconoce y se completa el que ya tenías.
- La importación no te llena la base de copias
- Citook te muestra las fichas que parecen la misma persona
- Tú decides: las fusionas o marcas que son distintas

Sabes quién aceptó recibir tus mensajes
Citook separa dos cosas que no son lo mismo: los mensajes de la cita del cliente y los mensajes de marketing. Y trata a cada uno como corresponde.
De su cita
Confirmación, recordatorio, cambio o cancelación. Siempre salen: el cliente los espera porque reservó.
De marketing
Cumpleaños y reactivación. Solo a quien dio su consentimiento. Al importar, declaras si tu lista lo dio o no.
La regla, en una línea
Un cliente importado que nunca dio su consentimiento no recibe marketing hasta que lo confirmes. Y si alguien se da de baja, esa decisión manda por encima de todo lo demás.
Los mensajes salen por WhatsApp y por email desde el mismo motor de automatizaciones, con tus plantillas.
Encuentras a quien buscas y te llevas la lista
Buscas por nombre, teléfono, email o cédula mientras el cliente está frente a ti. Y cuando necesitas una lista concreta, la filtras y la exportas.
- Nombre, apellido, teléfono, email o cédula
- Profesional con el que se atiende
- Servicio que se hizo
- Estado de sus citas
- Rango de cumpleaños y fecha de registro
- Si alguna vez reservó o nunca lo hizo
Los datos son de tu negocio
Tu base de clientes es tuya. La exportas a CSV cuando quieras —con los filtros que tengas puestos— y te la llevas a donde la necesites. Sin pedir permiso y sin esperar a que alguien te la mande.
Cada empresa está aislada del resto: solo tú y tu equipo ven tu información, según el rol de cada uno (dueño, administrador, recepción o profesional).
Los detalles que hacen que vuelvan
Con la ficha cargada, el sistema puede hacer por ti lo que nadie tiene tiempo de hacer a mano.
Cumpleaños del día
Tu panel te muestra quién cumple años hoy, con el botón de WhatsApp al lado. Y si quieres, el saludo sale solo.
Los que dejaron de venir
Una automatización puede escribirle al cliente que lleva tiempo sin volver, antes de que se acostumbre a otro lugar.
La ficha se llena sola
Cada reserva del portal crea o actualiza la ficha del cliente. No hay que cargar nada dos veces.
Los clientes y su ficha están desde el plan Starter. Las automatizaciones de cumpleaños y reactivación entran con el plan Pro.
Lo que suelen preguntar
¿Puedo importar mi lista de clientes desde Excel?
¿Qué pasa si mi lista tiene clientes repetidos?
¿Los datos de mis clientes son míos?
¿Quién puede ver las notas internas?
¿Citook manda mensajes a todos mis clientes?
¿Citook cobra o procesa pagos online?
¿Puedo buscar un cliente por su teléfono?
¿Traemos tu lista de clientes a Citook?
En la demo te mostramos cómo quedaría tu base: importada, ordenada y con su historial.