Configura los horarios
El horario es el motor de la disponibilidad: todo hueco que tu cliente ve sale de acá. Y todo hueco que NO ve, también.
Esta es la lección más importante del curso, y la que más se apura. Si el horario está mal, todo lo demás está mal: el portal ofrece horas imposibles, o —peor— no ofrece ninguna y tú no entiendes por qué.
La cadena completa
Un hueco aparece disponible en tu portal solo si sobrevive a todos estos filtros, en este orden:
- 1El local está abierto a esa hora (lección 1).
- 2El profesional trabaja ese día y a esa hora.
- 3No cae en su descanso.
- 4No cae en un bloqueo puntual.
- 5No choca con otra cita ya reservada.
- 6El servicio entero cabe antes de que ese profesional termine su jornada.
Ese último punto explica la queja más frecuente de todas: «tengo el horario hasta las seis y no me deja reservar a las seis menos cuarto». Claro que no: un servicio de treinta minutos que empieza a las 17:45 termina a las 18:15, y a esa hora ya no estás. El hueco no es el momento de empezar, es el espacio completo.
Descanso o bloqueo: no son lo mismo
La distinción parece menor y ahorra muchos dolores de cabeza:
- El descanso es parte del horario semanal: se repite todas las semanas. El almuerzo de una a dos, todos los días. Se carga una vez y queda.
- El bloqueo es una excepción de una fecha concreta: el martes que sale al médico, el feriado, la semana de vacaciones. No se repite.
Meter una excepción como si fuera descanso es lo que hace que tres meses después nadie pueda reservar los martes a las tres y nadie recuerde por qué.
Carga el horario real, no el ideal
La honestidad acá se paga sola. Si en la práctica los sábados cierras a las dos aunque el cartel diga cuatro, carga las dos. Un cliente que reserva a las tres del sábado y llega a un local cerrado no te va a perdonar el error de configuración: va a pensar que le mentiste.
